Este poema, en alguna ocasión, por allá en Abril del 2005, se lo envié a
las dos mejores amigas que he tenido en la vida... encontré impresos también,
correos que intercambiamos cuando una de ellas se fue a Mochis, cómo
describimos nuestro primer 14 de Febrero separadas...
Y no he dejado de llorar desde ese momento... es demasiada nostalgia.
Encontré fotos de nuestra graduación. Caray! Éramos unas niñas... tan
inmaduras, pero de lo único que estábamos seguras es de que siempre seríamos
amigas, a pesar de la distancia... éramos tan felices, que lo más preocupante
era "tener novio para ir a la expo" jajajajja ese mail me sacó una
carcajada... Dios, cómo han pasado los años...
Ha pasado toda una vida desde aquel Agosto de 2001 cuando nos
conocimos... tantos cambios, tantas experiencias... y entre más pienso, más
quiero llorar.
Y hoy, 10 años después, de la única cosa que estoy segura, es de que las
adoro más que el primer día, porque se han convertido en una pieza de suma
importancia en mi vida... porque me han moldeado, para bien y para mal
jajajaja... Lloro, porque seguimos separadas, lloro porque como auguramos en
aquella ocasión, ese fue el primero de muchos 14 de Febrero... pero las quiero
más que el primer día, y como en aquel entonces, no sé qué sería de mí, si no
las hubiera conocido.
Les dejo el poema, para que lloren igual que yo, viejas brujas!!
jajajaja
Ustedes saben que las amo :)
Amigos
A la vera del camino son tres amigos que van masticando sus penares
porque uno de ellos se va.
Al marcharse, dice alguno “cruel vacío dejará!”, “no seas necio”
responde el otro, “eso lo enriquecerá,
Y lleno de sabiduría, pronto… pronto volverá”.
Paso a paso llegan ellos al anden de la estación, donde mil abrazos
vuelan solemnes como oración.
Confundido en el bullicio, melancólico sonar, de una guitarra se escucha
que dan ganas de llorar.
Una quebrada voz hace eco, casi rompiendo el sonar, de la sirena que
anuncia que aquel tren echará a andar.
“Tú te marchas, nos quedamos” dice el bohemio Tomás… “Tú regresas,
te esperamos por siempre, siempre jamás; porque el cariño sincero no se debe
marchitar, por el contrario la ausencia lo debe fortificar”.
Ha partido a la distancia el amigo que dejó huellas densas de alegría,
que con el amor él labró.
Sus cartas son fiel testigo de tan silente esperar, que en los ojos del
amigo se arrugan tanto esperar.
“Oye amigo” dicen ellas; "cada vez que hay nuevo día quiero
aprender a volar, para estar cerca de ustedes y Navidad celebrar".
Han pasado muchos años y a la orilla del andén, han llegado dos ancianos
a esperar al que se fue.
Se desborda la alegría por toda la estación, los abrazos se confunden,
es todo celebración.
Él les dice emocionado “Si parece que fue ayer, con amigos como ustedes,
no cuesta nada volver”
PD ni modo que no entiendan la imagen... =)

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